¿Adónde podés encontrar seguridad y estabilidad en momentos de transición? ¿Cómo podés confiar en tu visión más elevada cuando la realidad externa es incierta y no parece haber parámetros claros? Tu punto de anclaje está en tu corazón, fuera de la mente condicionada. Se encuentra en tu espacio de quietud y silencio interno, donde podés escuchar la voluntad divina y no regirte por creencias limitantes. Sólo podés confiar en la visión que se revela en tu interior, más allá de las apariencias pasajeras.

¿Cómo podés mantener tu FE sin que un factor externo te desestabilice?

La transmisión de hoy te ayuda a encontrar un punto de equilibrio para que no pierdas tu entusiasmo y tu motivación. En momentos de desesperación y desesperanza, no transijas. No te des-alientes, es decir no pierdas el aliento divino, la energía vital que impulsa tus acciones y que despliega realidades iluminadas. Sin energía no hay abundancia. Tu realidad es vibracional; necesitás cultivar energía para poder realizar tu máxima visión.

¿Qué te quita el aliento?
¿Qué explicaciones o excusas fabrica tu mente para justificar las limitaciones de tu realidad actual?

Encontrar tu Punto de Anclaje interno implica desmantelar la ilusión creada por la mente. Todo pensamiento es falso porque proviene de la falta y del miedo. No responde al Amor-Verdad. Sabés que estás anclado en tu centro de poder interior cuando te sentís expandido y entusiasmado. Sólo la Verdad Divina puede encender tu dicha. Si sentís que estás desmotivado, resignado, conformándote o postergando tus anhelos, tu mente te está limitando. Estás viendo imposibilidad (falta de oportunidades) en vez de posibilidades infinitas.

La clave para encontrar tu punto de anclaje es asumir tu grandeza y saber que contás con la energía necesaria para autorrealizarte. Necesitás cultivar tu energía espiritual y sintonizarte con las frecuencias de la Era Iluminada para recibir toda la sabiduría que te inspira a vivir en libertad, disfrutando de la ‘no-estructura’. La transformación que está viviendo la Humanidad es de la mentalidad pecadora a la Conciencia Milagrosa, es decir de una percepción de insuficiencia, no merecimiento y castigo a una experiencia de abundancia plena. Anclarte en tu FE es comprender la dinámica divina.

Por último, lo que estás dispuesto a soltar en este momento es proporcional a lo que estás abierto a recibir. Recordá que el vaciamiento de tu sistema de creencias purifica tu vehículo para recibir los Códigos de Luz que encienden tu potencial divino. Cuanto más despejás tu espacio interno, más luz podés absorber y amplificar. Y cuanta más luz integrás, más se acelera la materialización de tu destino más abundante. A mayor cantidad de luz, mayor capacidad de precipitación.

Quienes prosperan en esta Era Iluminada saben hacer un uso correcto de su energía; usan su libre albedrío para unificarse con la Voluntad Superior. Cuando el Cielo (Voluntad Divina) y la Tierra (Voluntad Humana) se unen, sucede el Milagro Divino. Ese es tu Punto de Anclaje: el punto de Unidad que te da acceso al universo cuántico que contiene todas las posibilidades.