fbpx

.

En momentos de transformación es importante que te enfoques en tu visión más elevada y no en lo que se está reordenando/desmantelando. La visión tiene el poder de concentrarte en lo que está emergiendo para reemplazar tu antigua realidad. Cuando tu percepción no está clara, toma el mando el piloto automático, es decir tu sistema de creencias, tus pensamientos habituales. Tu mente condicionada empieza a tomar decisiones aleatorias, basadas en el miedo y te desvía de la sabiduría del Ser. 

Tu visión se fortalece cuando está impulsada por intenciones puras, por tu expresión sagrada. Recordá que las palabras despliegan realidad porque emiten vibraciones específicas. Parte de todo cambio implica dejar ir lo que ya no te sirve sin perder de vista las nuevas oportunidades que se presentan para seguir impulsando tu evolución. ¿Qué te sucede cuando una estructura que te da seguridad se ve amenazada? Podés convertir esta pregunta en un ejercicio de introspección para identificar tus apegos más profundos y las emociones que surgen cuando algo está en transición hacia una nueva realidad. ¿Podés permanecer centrado en el ojo de la tormenta? ¿Podés sentir el amor que disuelve tus antiguos conflictos y limitaciones y te trae más abundancia?

Para poder realizar una visión, necesitás cultivar una determinada cantidad de energía. Esto quiere decir que tiene que haber coherencia entre tu visión y tu estado de conciencia. Por ley de correspondencia, solo podés experimentar aquello para lo que estás preparado mental, emocional, física y espiritualmente. Nunca dudes de tu capacidad de realización. No es posible que no puedas concretar tus anhelos, pero sí es probable que necesites más tiempo lineal hasta alinearte completamente con tu nueva realidad. Tenés que sentir que estás absolutamente unificado con las experiencias que te invita a explorar.

Cultivar energía implica estar más tiempo centrado en tu corazón y menos en la mente, atrapado entre múltiples pensamientos de preocupación, miedo e imposibilidad. Al meditar, al acceder a un espacio interno de quietud y silencio, podés sentir frecuencias armónicas que son afines con el estado de paz y estabilidad que necesitás para realizar(te). La introspección es necesaria para sintonizarte con las vibraciones afines a tu visión. En ese instante, todo estímulo externo pierde poder y se enciende la luz de tu conciencia. El corazón es un portal a infinitas densidades (dimensiones) que te abren las puertas a realidades cuánticas, más allá del alcance de tu mente lineal. Entregate a lo desconocido con confianza, sabiendo que tu Ser siempre está guiando tu evolución.